20 de enero de 2020

MiriamNoticias desde el PROS

Siempre se ha dicho que son los soldados cansados, los que ganan batallas. También que quien persevera, vence. En medio de la noche, el PROS sigue su camino. A un lado, el resplandor de Montevideo, al otro, el de Buenos Aires. Bien se ve que no es la Mar la que surcamos. Una profundidad constante de 6 metros bajo nuestra sonda y un agua que se adivina marrón. Son los grandes ríos Uruguay y Paraná. Salimos a cubierta a mirar el cielo del Sur antes de que las luces de la gran ciudad ahoguen el resplandor de este cielo tan nuevo y al tiempo tan profundo y antiguo. El canal dieciséis emite un CQ, CQ, CQ, llamada general. “Pasamos a emitir el parte meteorológico para la zona del Rio de la Plata. Por favor canal 15.” Obediente, el radio (Javier de Vicente) cambia del canal 16 al 15 y escucha. Al tiempo, el operador radar (Fernando Navarrete) escudriña nervioso la pantalla del visor pues, a 4 millas, hay un “blanco” que no aparece en el plotter (pantalla del navegador Raymarine) pues debe tener apagado el AIS (o no tenerlo, pues vale lo suyo).

De guardia, en la bañera, están Javier el boticario y José Carlos, el ingeniero mecánico. El Capitán, Francisco Ruiz de Aldereguía, “sobrevuela” las zonas de trabajo, atento a todo. Hombre de pocas palabras cuando estamos de guardia y ameno conversador, lleno de historias interesantes cuando la situación lo permite. La tripulación “en la recámara” está en sus camarotes, echando un sueño de tres horas. Bueno, en teoría, porque Luis, hombre de profundos conocimientos de Historia, lleno de anécdotas muy interesantes, es el binomio de Fernando Navarrete e Ignacio Zabala, experto en numerología, historiador minucioso y amante de la memoria de su padre que resulta ser la de la España de finales de nuestro conflicto civil y el inicio de la lenta recuperación, es mi binomio. A Fernando Navarrete no puedo ponderarle. Sólo puedo decir que me tiraría horas y horas escuchándole. Su conversación, bien llevada, es un tesoro.

Nosotros; cada uno de nosotros, tiene un gran valor. Sobre todo, si se nos mira con el suficiente amor y detenimiento. Sin embargo, Fernando es, debería ser, una asignatura a estudiar. Su patrimonio documental y personal debería protegerse y estudiarse.

Nuestro equipo en tierra va quedando a popa. Dulce nombre de María: ¡Qué mujer!…,¡Qué persona!. Es miembro de la tripulación, de facto y de honor. Y debería ser de iure. Adoptémosla oficialmente. La necesitamos. Nombrémosla embajadora volante del velero español PROS, que así es como nos identificamos cuando, a través del canal 16, contactamos con las diferentes autoridades de control marítimo. Echaré de menos el “Aquí velero español PROS, velero español PROS, velero español PROS, cambio…”.

¡Cómo te echamos de menos a ti, Dulce!.

Nilton López. Agente de MARFLET. Hombre que, desbordando los límites de su obligación, nos ha servido con generosidad. Un uruguayo de pro para el PROS: Miembro honorario de esta tripulación, GRACIAS.

Sí, esta tripulación, junto con todo el equipo en tierra de AGNYEE (y aquí, pónganse Damas y Caballeros de AGNYEE su Medalla de Honor) ha hecho una gesta. Pero no es la que pensáis. No ha sido el pasar X días en la Mar. No ha sido arrostrar penalidades y emociones desbocadas en mitad de un temporal o una calma chicha. Ha sido dar el paso al frente y decir:”Voy”. Ha sido decir:”Esto es una oportunidad única e irrepetible y ese barco no zarpará sin mí”. Para dar ese crucial paso hemos tenido el apoyo de nuestros equipos privados en tierra: nuestras familias y amigos que, venciendo el recelo y el miedo, nos han apoyado para que el viento de la Mar hinchase nuestras velas. Gracias, gracias, gracias.

Hemos vencido muchas batallas. Todos vosotros habéis vencido muchas batallas para que esto fuera realidad.

Sin embargo, rindo tributo a la pequeña hermandad de marinos que se ha creado en el PROS. Siete hombres excesivos. Siete personalidades adultas muy, pero que muy marcadas, que han sabido vencerse a sí mismos para ganar la batalla común. Sobre todo, tú, Capitán Aldereguía. He aprendido a apreciarte profundamente. Volvería a la Mar bajo tu mando tantas veces como me llamaras.

Aldereguía, Aldereguía…

Luís, Jose Carlos, Javi, Fernando, maestro.

Ignacio. Eres uno de los tíos grandes que he conocido.

Pepe Solá, Jefe: GRACIAS. A todos vosotros, que el Padre Tiempo trabaje en vuestro favor y recordad que el verdaderamente grande es el que se vence a sí mismo.

¡Buen viento!