Nuestra Historia (18): La Inquisición

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2021/03/14

Llegamos hoy a un asunto siempre polémico y sobre el que se ha tratado de fundamentar una porción no pequeña de la imagen negativa de España. Para algunas interpretaciones simplistas de la historia, los “males de España” arrancan de la Inquisición: ya se trate del retraso cultural, de la falta de investigación, de la debilidad de la industria o de la pretendida  holgazanería del español medio…. Obviamente, las cosas son bastante más complicadas. Aunque su complejidad no pueda cambiar el juicio negativo que forzosamente nos ha de merecer tal institución desde los valores de la civilización actual.

Contra la creencia general, sin embargo,  la institución no nació en España y fue conocida antes en otros países como Italia o Francia. Y, en su desarrollo, tampoco fue privativa de España o de los países católicos. Desgraciadamente, la persecución de la herejía, es decir de las ideas que no formaban parte de la ortodoxia dominante, en tanto que  expresión de la intolerancia religiosa, fue un fenómeno bastante general, que adoptó formas diversas según épocas y países. La Inquisición española aparece en 1478 durante el reinado de los Reyes Católicos y no se suprime hasta 1834, muerto ya el infame Fernando VII. Existe, pues, durante un largo período de nuestra historia. Con una vida muy activa en los siglos XVI y XVII, que decae en los siguientes. En los primeros años su atención principal estuvo centrada en los judíos, tanto reales como conversos. Solo más tarde dirigió sus desvelos hacia los moriscos y demás sospechosos de adorar a Al-lāh. Aunque, tras la reforma luterana, las expresiones de las nuevas corrientes cristianas presentes en España fueron perseguidas de modo implacable, especialmente en sus núcleos sevillano y vallisoletano. En adición a su objetivo principal de perseguir la heterodoxia religiosa y asegurar la unidad social, hoy resulta claro que la Inquisición española –en la que el poder de los reyes se manifestaba en los principales nombramientos de sus dirigentes– tuvo desde su comienzo un diseño político, que la monarquía pudo orientar de acuerdo con sus objetivos.

Por su duración y por sus efectos resulta muy conveniente prestar atención a la naturaleza de esta odiosa institución con el fin de poder juzgar con conocimiento de causa su eventual contribución a algunas tradiciones nacionales escasamente gloriosas. Es verdad que una visión informada, a la luz de los datos históricos hoy disponibles, arroja un juicio de la Inquisición española que no puede calificarse de más benévolo, aunque sí de más ponderado que el habitualmente considerado. Tanto por lo que se refiere al número de sus condenados como a los procedimientos utilizados, incluida la tortura.

El estudio que hoy se ofrece tiene la autoría del Profesor Jose Antonio Escudero, actual Catedrático Emérito de Historia del Derecho de la UNED, fue  Director del Instituto de Historia de la Inquisición en la Universidad Complutense. 

La Inquisición