12 de enero de 2020

MiriamNoticias desde el PROS

Hora 00:00 del día 12 de enero, domingo. Navegamos en el Pros por el Atlántico Sur. Fernando y yo entramos de guardia en relevo de Ignacio y Javier. Nos dan las novedades. El viento sur es débil y Paco, nuestro capitán, considera conveniente virar. La maniobra mejora la velocidad del barco, aunque su rumbo no sea el más directo al cabo Santa Marta. El oleaje nos menea con cierta violencia, que sufren especialmente los que descansan en los camarotes de proa. Desde la bañera la sensación es bien distinta, placentera, serena. Vigilamos los instrumentos de navegación y comprobamos que todo esté correcto: rumbo, velocidad y que la derrota esté franca. En este horario el tránsito de buques es escaso, pero la vigilancia debe ser constante.

La luna está en su fase de luna llena, el océano se ilumina con una luz tenue y velada; sobre el agua resalta el reflejo directo de los rayos lunares que transforma en superficie metálica lo que sólo es líquido.


El capitán señala la conveniencia de volver a virar, con el fin de mejorar la velocidad. Se ilumina la cubierta, nos ponemos los chalecos salvavidas y salimos a colocarnos en la posición de maniobra. ¡¡Vira!!! Uno larga la escota de babor y otro cobra la de estribor. La trinqueta cambia su posición suavemente y con determinación las botavaras de mayor y mesana alcanzan la nueva posición. Mejora velocidad y rumbo. Paco nos deja el gobierno del Pros y se retira. Él no pertenece a ningún turno de guardia, pero al mismo tiempo forma parte de los tres establecidos. Es difícil averiguar si sus tramos de sueño son de 20 o 30 minutos, pero en ningún caso creo que sean de más tiempo. Es imposible imaginar el grado de descanso conseguido y complicado figurarse el efecto de esta dinámica en nuestras vidas cotidianas.

Seguimos navegando por la mar salada, pero la situación y el tiempo que resta nos permite también navegar por nuestras memorias, y compruebo la intensa e interesantísima vida profesional y personal de Fernando. Es presente y pasado, en suma, historia de nuestras vidas. Sus relatos nos retrotraen a épocas anteriores de nuestra existencia. Allí aparecen personajes que nos unen a todos en el recuerdo y que con certeza nos identifica como personas de una misma época. Artistas, periodistas, políticos, profesionales de los medios de comunicación, especialmente de TVE, pasan ante nosotros como hilo que nos entreteje en el tiempo.

Se acerca la hora 03:00, ¿Cómo? ¿Ya?. Embebidos en el relato no nos hemos dado cuenta del paso del tiempo. Nuestra guardia finaliza. Se incorporan para sustituirnos José Carlos y Javier, nuestro benjamín farmacéutico. Informamos las novedades, rumbo, viento, posición, velocidad, etc.
Nos encaminamos a nuestros camarotes, ya hay sueño. En seis horas volveremos a la guardia, nuestra obligación, y al placer de la conversación cuando el barco y su gobierno nos lo permitan. Todo un placer.

Luis C. Fouz Bourio